Capítulo 1
Las puntas de sus dedos
recorrieron mi espalda, casi sin aplicar ninguna presión, y aún asi enviando
ondas electricas por toda mi piel. Lenta, muy lentamente, sus manos se movieron
recorriendo mi piel, bajando por mi estomago para descansar finalmente en las
curvas de mis caderas. Justo debajo de mi oido, senti sus labios presionandose
contra mi cuello, seguido de otro beso , y otro, y otro...
Sus
labios pasaron de mi cuello hasta mi mejilla y finalmente encontraron mi boca.
Nos besamos, envolviendonos en un abrazo cada vez mas cerca. Mi sangre hervía
dentro de mi, y me senti viva en ese momento, más viva que nunca. Lo amaba,
amaba tanto a Christian que
-Christian?
Oh
no.
Alguna
parte coherente de mi se dio cuenta de lo que estaba pasando - y dios, estaba
enojada. El resto de mi, en cualquier caso, estaba aún viviendo este encuentro,
experimentandolo como si fuera yo la que estaba siendo besada y tocada. Esa
parte de mi no se podía separar. Estaba demasiado unida a Lissa, y no habia
forma de evitarlo, esto también me estaba pasando a mi.
No, me dije fuertemente a mi misma.
No
es real -no para ti. Sal de ahí.
Pero
como podía responder a alguna lógica cuando cada nervio de mi cuerpo estaba
siendo encendido?
Tu
no eres ella. Esta no es tu cabeza.
Sus
labios. En este momento no habia nada más en el mundo que sus labios.No es el.
Salte de ahi.Los besos eran los mismos, exactamente como los recordaba con
el...
No, no es Dimitri. Sal de ahi!
El nombre de Dimitri fue
como agua fria cayendome en la cara. Entonces sali de ahi.
Me sente en mi cama, sintiendome sofocada. Trate de patear las
frazadas, pero terminaron enredandose en mis piernas aún más. Mi corazón latía
fuerte en mi pecho, y trate de respirar profundamente para calmarme y volver a
mi propia realidad.
Los tiempos de verdad habian
cambiado. Hace mucho, eran las pesadillas de Lissa las que me despertaban.
Ahora era su vida sexual. Decir que las situaciones eran un poco diferentes
sería subestimar lo que pasó.De hecho habia logrado bloquear sus encuentros
romanticos - por lo menos mientras estaba despierta. Esta vez lissa y Christian
(sin intencion) me habian superado. Mientras dormía, mis defensas estaban
bajas, permitiendo que las emociones fuertes pasaran por el lazo psiquico que
me conctaba con mi mejor amiga. Esto no hubiera sido ningun problema si ellos
dos hubieran estado en la cama como la gente normal. - y por “estar en la cama”
me refiero a “dormidos”.
“Dios”
balbucee, sentandome y estirando mis piernas a un lado de la cama. Mi voz sonó
ronca . De verdad, Christian y Lissa no podían aguantar hasta una hora normal?
Peor
que estar despierta, era la forma en la que todavia me sentía. Seguro, nada de
lo que habia acabado de ver me habia pasado a mi. No fue mi piel la que habia
sido tocada, ni mis labios los que fueron besados. Aún asi, mi cuerpo lo
extrañaba. Había pasado mucho tiempo desde que yo estuve en ese tipo de
situación.Me dolía, y aún asi todo mi cuerpo se sentía cálido. Era estúpido,
pero de repente, dessperadamente, queria que alguien me tocara - tansolo que me
abrazara. Pero definitivamente no Christian. El recuerdo de esos labios en los
mios apareció de nuevo en mi mente, la forma en que se sintieron y como
mientras dormía, habia estado tan segura de que era Dimitri besandome.
Me
pare con las piernas temblorosas, sintiendome muy cansada y... bueno, triste. Triste y vacia. Necesitando despejar
mi humor extraño, me puse una bata y unos zapatos y fui hacia los baños en la
parte de abajo del hall. Rocie agua fria en mi rostro y me mire en el espejo.
El reflejo que me miraba tenia el cabello enredado y los ojos rojos. Me veia
cansada y desvelada, pero no queria volver a mi cama. No queria arriesgarme a
dormirme aún. Necesitaba algo que me despertara y se llevara lejos lo que
acababa de ver.
Deje
el baño y baje la escalera, tratando de no hacer ruido. El primer piso de mi
dormitorio estaba vacio y silencioso. Era casi medio día - La mitad de la noche
para los vampiros, ya que ellos fucionaban en un horario nocturno. Acercandome
a una de las salidas, observe el lobby. Estaba vacio, excepto por el adormecido
hombre Moroi sentado en el mostrador principal. El miraba una revista,
manteniendose apenas despierto. Llego al final de la revista y bostezó de
nuevo. Volteando su silla giratoria, dejo la revista en la mesa detrás de el y
busco lo que deb haber sido algo más para leer.
Mientras
estaba de espaldas, lo paso a traves del ser de puertas dobles que condician
afuera. Rogando para que las puertas no sonaran, cuidadosamente las abri un
poco, solo lo suficiente para deslizarme a través de ellas. Una vez estuve
afuera, solte la puerta, lo más suave que pude. Sintiendome como un ninja, sali
a la luz del día.
El viento frío se sentía en
mi cara, pero era exactamente lo que necesitaba. Ramas de arboles sin hojas se
movian en ese viento, acercandose a las paredes de piedra de los dormitorios
como dedos. Sentía el sol llegar hasta mi, pasando entre las nubes. Disfrutando
la luz, aprete mi bata y camine al rededor del edificio, a traves de un punto
entre el y el gimnasio que no estaba tan expuesto a los elementos. El agua de
la acera se filtro en la tela de mis zapatos, pero no me importó.
Si,
era el tipico día miserable de invierno en Montana, pero ese era el punto. El
aire helado logró despertarme y espanto lo que quedaba de la escena de amor
virtual. Enfocarme en el frio de mi cuerpo era mejor que recordar como se
sentia tener las manos de Christian en mi. Ademas, me mantenía firmemente en mi
propia cabeza.Estando ahi, mirando los árboles sin realmente verlos, me
sorprendio sentir un poco de rabia con Lissa y Christian. Debia ser bueno,
pense amargamente, hacer cualquier cosa que se te ocurriera hacer. Lissa
comentaba a menudo, cuanto le gustaría sentir mi mente y experimentarla de la
misma manera en que yo lo hacie con la de ella. La verdad era que ella no tenia
idea de lo afortunada que era. Ella no sabia que se sentia que los pensamientos
de alguien más invadieran los tuyos, las experiencias de alguien más anulando
las tuyas. Ella no tenia idea de lo que se sentia convivir con la perfecta vida
amorosa de alguien más, cuando la tuya era inexistente. Ella no comprendía lo
que te podia hacer sentir estar lleno de un amor tan fuerte que hacde tu pecho
doler - un amor que tan solo podias sentir, pero nunca expresar. He aprendido
que mantener un amor enterrado se parece mucho a mantener contenida la ira. Te
consume por dentro hasta que te dan ganas de gritar o de patear algo.No, Lissa
no necesitaba entender nada de eso.
Ella
no tenia por que hacerlo. Ella si podía continuar con sus propios asuntos
romanticos, sin importar como me hicieran sentir estos a mi. Me di cuenta
entonces que mi respiración se agito de nuevo, esta vez con rabia.
El
sentimiento acido que desperto el encuentro nocturno de Lissa y
Christian, desapareció. Habia sido reemplazado con rabia y celos,
sentimientos nacidos de lo que yo no tenía y que habia llegado tan facilmente
para ella. Hice mi mejor esfuerzo para tragarme todas esas emociones; no queria
sentirme asi a cerca de mi mejor amiga.
“Estas
sonambula?” preguntó una voz detras de mi.
Mire
al rededor, asombrada. Dimitri estaba ahi, mirandome, viendose al mismo tiempo
asombrado y curioso. Parece que mientras me transtornaban los problemas de mi
injusta vida amorosa, la fuente de esos problemas se las ingenió para
encontrarme. No escuche nada mientras se acercaba. Hasta ahi llegaron mis
habilidades ninja. Y honestamente, me hubiera matado peinarme un poco antes de
salir? Cuidadosamente me pase la mano por mi largo cabello, sabiendo que ya era
muy tarde. Probablemente me veía como si un animal
hubiera muerto en mi cabeza.
“Estaba probando la seguridad de los
dormitorios” , dije. “Apesta”.
Una
pequeña sonrisa se dibujo en sus labios. El frio realmente estaba comenzando a
sentirse, y no pude evitar pensar lo calido que se veia su largo abrigo de
cuero. Nome hubiera importado envolverme en el.
Como
si estuviera leyendo mi mente, el dijo “Debes estar congelandote. Quieres mi
abrigo?”
Sacudi
mi cabeza, decidiendo no mencionar que no podia sentir mis pies. “Estoy bien.
Que estas haciendo aqui? Tambien estás probando la seguridad?”
“Yo
soy la seguridad, Este es mi turno.” Patrullas de guardianes de la escuela
siempre cuidaban el terreno mientras los demas dormian. Los Strigoi, los
vampiros muertos que acosaban los vampiros vivos como Lissa, no salían a la luz
del día, pero los estudiantes que rompen las reglas - como los que se salen de
sus cuartos - eran un problema de día y de noche.
!Bueno,
buen trabajo” dije, “Me alegra haberte ayudado a probar tus increibles
habilidades. DEbería irme ahora”.
“Rose” La mano de Dimitri tomando mi brazo, y a pesar del viento y
del frio, una oleada de calor se abrio paso hacia mi. El me solto de repente,
como si tambien hubiera sido quemado.“Que estas haciendo realmente aqui”
El
estaba usando su tono de dejate de tonterias, asi que le la respuesta más
sincera que pude. “Tuve un mal sueño. Necesitaba un poco de aire”
“Y
entonces decidiste escaparte. Romper las reglas ni si quiera cruzo tu
mente"
“Si”
dije “Eso básicamente lo resume todo”
“Rose,
Rose” esta vez su fue voz exasperada. “Tú nunca cambias, Siempre andas sin
pensar”
“Eso
no es cierto” proteste “He cambiado mucho”
La
diversión en su rostro desapareció de repente, su expresión cada vez era más
perturbada. El me estudio durante varios minutos. A veces me sentía como si
aquellos ojos pudiesen ver dentro de mi alma. “Tienes razón, tú has cambiado”.
No
parecía muy feliz al admitirlo. El probablemente estaba pensando sobre aquel
acontecimiento que ocurrió tres semanas atrás, cuando algunos amigos y yo
fuimos secuestrados por Strogis. Fue apenas un golpe de suerte el que
lográramos escapar y no todos nosotros llegamos a hacerlo. Manson un buen amigo
y el chico que había estado loco por mí, había sido asesinado, una parte de
mi nunca se perdonaría por ello aun cuando yo hubiera matado a sus asesinos.
Esto
me había dado una perspectiva más oscura de la vida. Bueno, esto le había dado
a cada uno en la Academia San Vladimir una perspectiva más oscura. Pero sobre
todo. Los demás habían comenzado a notar la diferencia en mí. No me gustaba ver
a Dimitri preocupado, aunque, entonces yo juegue una broma de su observación.
“Bien,
no te preocupes” Mi cumpleaños ha de venir. Así que cuando tenga 18 seré un
adulto, cierto? Tengo la certeza que voy a despertarme esa mañana y seré un
adulto y todo lo demás”
Como
yo había esperado, su ceño se suavizo en una pequeña sonrisa. “Si, estoy
seguro. Cuando es, alrededor de un mes?”
“Treinta
y un días”, anuncie remilgadamente.
“No
es que los estes contando”
Me
encogí de hombros y él se rio.
“Supongo
que también has hecho una lista de cumpleaños. Diez páginas? A un espacio?,
clasificando por orden de prioridad?. La sonrisa todavía estaba sobre su
rostro. Esta era una relajada, una genuina sonrisa que era tan raro de ver en
él.
Empecé
a hacer otra broma, pero la imagen de Lissa y Christian entro en mi mente otra
vez. Aquel sentimiento triste y vacio en mi estomago volvió. Cualquier cosa que
quisiese- ropa nueva, un ipod, cualquier cosa, de repente me pareció trivial.
Que significaron las cosas materiales como esas comparadas con cosas que yo mas
quería?. Dios yo realmente he cambiado.
“No” dije en una pequeña vos, “Ninguna
lista”
Él inclino su cabeza para
mirarme mejor, haciendo un poco de su cabello largo caer en su rostro. Su
cabello era marón, como el mío, pero no tan oscuro. El mío de vez en cuando
parecía negro, El coloco su cabello hacia atrás, solo para tenerlo
inmediatamente de nuevo sobre su cara. “No puedo creer que no desees nada. Esto
va a ser un cumpleaños aburrido”.
La
libertad. Pensé, era el único regalo que yo esperaba. Libertad de tomar mis
propias decisiones, libertad para amar a quien quisiese.
“No
importa” dije a cambio
“Que-”
el paro, el entendió, el siempre lo hacía. Esta era la parte de porque nos
conectábamos como lo hacíamos, a pesar de que el llevaba 7 años de diferencia
en nuestras edades, nosotros nos habíamos enamorado el uno del otro el otoño
pasado cuando él había sido mi instructor de combate. Cuando las cosas se
calentaron entre nosotros, descubrimos que teníamos más cosas que preocuparnos
que solo nuestra edad. Los dos estaríamos protegiendo a Lissa cuando ella se
formase y nosotros no podríamos dejar que nuestros sentimientos del uno por el
otro nos distrajeran cuando ella era nuestra prioridad.
Por
supuesto, era más fácil decirlo que hacerlo, porque yo no pienso que nuestros
sentimientos algún día fuesen a desaparecer. Ambos teníamos momentos de
debilidad, momentos que conducían a besos robados o diciendo cosas que
realmente no deberíamos decir. Después de que yo escape de los Strogi, Dimitri
me había dicho que él me amaba y prácticamente admitió que nunca podría estar
con alguien más por causa de esto. Sin embargo también había quedado claro que
nosotros nunca podríamos estar juntos. Y nosotros, ambos nos escondemos tras
nuestros viejos papeles de mantenernos lejos el uno de, el otro y fingir que
nuestra relación era estrictamente profesional.
En
un no-tan-evidente trata de cambiar de tema, el dice: “Tu puedes negar todo lo
que quieras, pero yo se que tú te estás congelando, vamos adentro. Yo voy
detrás de ti”
No
pude evitar sentirme un poco sorprendida. Dimitri raramente evita problemas
incómodos. De hecho el era notorio en empujarme fuera de las conversaciones
sobre temas que él no quería tratar. Pero hablar mal de nuestra disfuncional y
desgraciada relación?. Este era un lugar al que el aparentemente no quería ir
hoy. Si, Las cosas definitivamente están cambiando.
“Pienso
que eres tu quien tiene frio” Lo provoque, mientras caminábamos al lado de los
dormitorios donde los guardianes novatos dormían. “Tú no deberías ser más
resistente y todo, ya que eres de Siberia?”
“No
creo que Siberia es exactamente como que te imaginas”.
“Me
imagino que será como un desierto de hielo” le dije sinceramente.
“Entonces
definitivamente no es como te lo imaginas.”
“Lo
extrañas?” pregunte, inclinándome atrás donde estaba el tras de mí. Era algo
que yo nunca había considerado antes. En mi mente, todo el mundo quería vivir
en U.S o, bien, por lo menos ellos no querían vivir en Siberia.
“Todo
el tiempo” el dijo, su voz un poco melancólica. “A veces deseo-“
“Belikov!”
Una
vos fue llevada por el viento tras nosotros. Dimitri murmuro algo, y luego me
empujó más lejos alrededor de la esquina sobre la que yo acababa de dar la vuelta. "Permanece fuera de vista”.
Me
agaché súbitamente detrás de un banco de arboles de acebo que conllevan al
edificio. Ellos no tenían ninguna valla, pero los racimos espesos de hojas
agudas puntiagudas y afiladas rasguñaban donde mi piel estaba expuesta.
Considerando la temperatura congelante y la posibilidad de descubrir mi paseo
nocturno, algunos rasguños eran el menor de mis problemas ahora.
“Tú
no estás de guardia” oí decir a Dimitri varios momentos más tarde.
“No, pero necesitaba hablar contigo” reconocí la voz. Esta
pertenecía a Alberta, la capitana de los guardias de la academia. “Esto
solamente tomara un minuto. Tenemos que resolver alguno de los turnos mientras
tú estés en el juicio. “
“Me
lo imagine” el dice. Había una graciosa nota casi incomoda en cuanto al tono de
su voz.
“Sí,
bueno, la reina funciona sobre su propio horario”. Alberta parecía un poco
frustrada y trate de averiguar lo que estaba pasando. “Celeste tendrá sus
turnos, ella y Emil van a dividir sus horas de entrenamiento”.
Horas
de entrenamiento? Dimitri no conduciría ningún entrenamiento la próxima semana
porque- Ah. Era eso, y comprendí. La experiencia de campo. Mañana inician fuera
las seis semanas de práctica de los novatos. Nosotros no tendríamos clases y
tendríamos que proteger Moroi de noche y de día mientras los adultos nos
prueban. Los “horarios de entrenamiento” debe ser cuando Dimitri participe en
ellas. Pero cual era esa prueba que ella había mencionado?. Eran como los
exámenes que sufríamos al final del año escolar? .
“Ellos
dicen que no les preocupa el trabajo extra” continuo Alberta “pero yo me
preguntaba si tu incluso puedes tomar algunos de sus cambios antes de
marcharte?
“Absolutamente”
el dice con palabras cortas y duras.
“Gracias,
creo que eso va a ayudar”. Ella suspira. “Desearía saber cuánto durara esta
juicio. No quiero estar lejos mucho tiempo. Uno pensaría que se había hecho
frente con Dashkov, pero ahora escucho que la reina está nerviosa sobre poner
en prisión a alguien importante de la realeza.”
Me
puse rígida. Un escalofrió que no tiene nada que ver con el frio recorre mi
cuerpo. Dashkov?.
“Estoy
seguro que ellos harán lo correcto.” dice Dimitri. Comprendí en ese momento
porque en ese momento no diría mucho. Eso no era algo que yo debería saber.
“Eso
espero”. Y yo espero que esto solo tome unos días, como ellos afirman.
Mira, aquí afuera es
miserable. Te importaría entrar a la oficina durante segundo para mirar el
programa?”
“Claro” el dice. “Déjame comprobar sobre
algo primero”.
“De
acuerdo. Te veo luego”
El
silencio callo, y tuve que asumir que Alberta se alejaba. Bastante seguro,
Dimitri dio la vuelta sobre la esquina y estuvo de pie delante del arbusto
(acebo). Me levante de pronto del lugar en donde estaba escondida. La mirada en
su rostro me dijo que el ya sabía lo que estaba por venir.
“Rose-“
“Dashkov?”
Exclame, tratando de mantener mi vos baja para que Alberta no me escuchara. “Al
igual que Victor Dashkov?”.
Él
no se molesto en negarlo. “Si. Victor Dashkov”
“Y
ustedes estaba hablando sobre…Tu quieres decir…” yo esta tan alarmada, tan
sorprendida, que apenas podía formar palabras, Eso fue increíble. “Yo pensaba
que él estaba encerrado! Tú estás diciendo que el no ha sido enjuiciado aun?”
Si.
Esto era definitivamente increíble. Victor Dashkov.El tipo que había acosado y
torturado la mente y cuerpo de Lissa para controlar su poder. Cada Moroi puede
utilizar la magia de uno de los cuatro elementos: Tierra, aire, fuego, viento.
Lissa, sin embargo, utilizaba un quinto elemento llamado espíritu. Ella podía
curar cualquier cosa- incluido los muertos. Esa era la razón por la cual estaba
ligada a psíquicamente a ahora a ella- “shadow-kissed”, algunos lo llaman. Ella
me trajo de vuelta de un accidente de coche que había matado a sus padres y su
hermano, atándonos juntas en un camino que me permitió poder sentir sus
pensamientos y experiencias.
Victor
sabia antes que cualquiera de no nosotros que ella podía curar, y él había
querido encerrarla lejos y utilizarla como su propia fuente personal de
juventud. El también no vacilo en matar a cualquiera que estuviese en su
camino.-o en el caso a Dimitri y yo uso formas más creativas para detener a sus
oponentes. Yo había hecho muchos enemigos en diecisiete años, pero yo estaba
segura que no había nadie que odiara tanto como Víctor Dashkov-al menos entre
los vivos.
Dimitri
tenía una mirada sobre su rostro que yo conocía bien. Esta era la que el hacían
cuando el pensaba que yo podría perforar a alguien. “El no ha sido encerrado-
pero no, no ha sido enjuiciado aun. Los procedimientos legales a veces tanda
algún tiempo”.
“Pero
va ser enjuiciado ahora?, ¿Y tú vas a ir?” hable entre dientes, tratando
de estar tranquila. Sospeche que aun tenía la mirada de perforar a alguien
en mi rostro.
“La semana que viene. Ellos
me necesitan y a algunos de los otros tutores para declarar lo que paso con
Lissa aquella noche”. Su expresión cambio con la mención de lo que había
ocurrido hace cuatro meses, y una vez más reconocí su mirada. Esta era salvaje y
protectora la que el adquiría cuando aquellos de los que él se preocupaba
estaban en peligro.
“Llámame loca por preguntar
esto, pero,um si Lissa y yo vamos contigo?” Yo ya había adivinado la respuesta,
y no me gustaba.
“No
No?”
“No”
mis manos sobre mis caderas,
“Mira, no parece razonable que tu vallas a hablar sobre lo que nos paso a
nosotras, entonces tú debes tenernos allí?”.
Dimitri, totalmente en el
modo estricto de instructor, sacudió su cabeza. “La reina y algunos de los
otros guardianes pensaron que fue mejor que ustedes no fueran. Hay suficientes
pruebas con el resto de nosotros, y además, criminal o no. El es – o era de los
más poderosos de la realeza en el mundo.
“Entonces, que te parece si tu traes a todos?” Exclame, “Vamos camarada.
De verdad crees que queremos hacer esto?. La única cosa que queremos es ver a
Víctor encerrado. Para siempre. Tal vez más. Y si hay oportunidad de que tal
vez el se escape, tú tienes que dejarnos ir.”
Después que Víctor había
sido capturado, el había sido llevado a la prisión. Y yo había pensado que todo
había terminado. Yo había calculado que ellos lo habían encerrado hasta que se
pudriera. Nunca me había ocurrido-a pesar de que debe haber –que el necesite un
juicio primero. Más que nada ahora sus crímenes habían parecido tan obvios.
Pero aunque el gobierno Moroi fuera secreto y separado del humano, esto
funcionaba de manera muy parecida. Procesos legales y todo eso.
“Esto no es mi decisión para hacerlo” dijo
Dimitri.
“Pero tú tienes influencia,
tu puedes por nosotros, especialmente si…”un poco de mi rabia disminuyo solo un
poco, y fue sustituida por un miedo repentino y alarmante. Yo casi no podía
decir las siguientes palabras “Especialmente si realmente el tiene una
oportunidad de salirse. La hay?, El tiene realmente la posibilidad de que la
reina lo deje salir?”.
“Lo desconozco, No puedo decirte lo que
ella u otro de la realeza hacen a veces”. El de repente parecía cansado. El
coloco su mano en el bolsillo y me arrojo un juego de llaves. “Mira, yo se que
tu estas alterada, pero no podemos hablar de ello ahora. Tengo que ir a
encontrarme con Alberta ahora y tú necesitas llegar adentro. La llave del
dormitorio te lleva a entrar por la puerta lateral más lejana. Tu sabes cuál.”
Yo
lo sabía. “Si. Gracias”.
Estaba de mal humor y odiaba estar de ese modo-
especialmente ya que él me estaba salvando de estar en problemas – pero yo no
pude evitarlo. Víctor Dashkov era un criminal- un villano, aun. El tenia el
poder de la arrogancia y la codicia, no le importaba quien estuviese en su
camino. Si el estuviese libre de nuevo…bueno, yo no sabría que decir o que
podría pasar con Lissa o con cualquier otro Moroi. Me irritaba pensar que yo
podía hacer algo para ayudar a encerrarlo en su sitio, pero que nadie me dejara
hacerlo.
Yo
había dado unos cuantos pasos adelante cuando Dimitri llamo tras de mí. “Rose?”
di un vistazo hacia atrás “Lo siento mucho” dijo él. El hiso una pausa, y su
expresión de pesar se torno cautelosa “Y mejor que me devuelvas las llaves
mañana.”
Me
di la vuelta y continúe caminando. Era probablemente injusto, pero alguna parte
infantil de mi cree que Dimitri pudiera hacer algo. Si el realmente nos
quisiese a Lissa y a mí en el juicio, yo estaba seguro que él podría hacer
algo.
Cuando
estaba casi en la puerta, yo percibí un movimiento con mi vista periférica. Mi
humor cayó a plomo. Genial. Dimitri me había dado sus llaves para regresar
oculta y ahora alguien más me había descubierto. Era típico de mi suerte.
Medio-esperando que el profesor exigiese saber lo que estaba haciendo, di la
vuelta y prepare mis excusas.
Pero este no era un profesor.
“No”
dije suavemente. Este tiene que ser un truco “No.”
Durante un instante yo realmente me pregunte si alguna vez me
había despertado. tal vez yo todavía estuviese en la cama dormida y soñando.
Porque
ciertamente, sin duda alguna era la única explicación de lo que yo veía delante
de mí, sobre el césped de la Academia, estando al acecho sobre la sombra de un
roble antiguo.
Ese
era Manson.
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