Capítulo
8
Durante
los dias siguentes, seguí a Christian sin ningún incidente. Y mientras lo
hacia, me sentia más y más impaciente.
Por
un lado, estaba descubriendo que gran parte de ser guardian era esperar.
Siempre lo habia sabido, pero la realidad era más dura de lo que me habia
imaginado. Los guardianes eramos absolutamente esenciales cuando los Strigoi
decidian atacar. Pero esos ataques de Strigoi? Eran generalmente raros. El
tiempo podía pasar - años podían pasar- sin que un guardian tuviera que verse
envuelto en ningún tipo de conflicto. Aunque mis instructores no iban a
dejarnos esperando mucho durante este ejercicio, también querian enseñarnos a
ser pacientes y lo importante que era no relajarnos tan solo porque no habíamos
estado en peligro durante un tiempo.
Además
estábamos viviendo en las condiciones más estrictas en las que un guardián
podía estar: Siempre de pie y siempre siendo formales. Lo más común era que los
guardianes que vivían con familias Moroi se comportaran casualmente e hicieran
cosas ordinarias en sus casas, cosas como ver televisión -mientras seguían
perfectamente conscientes de su deber. Nosotros no podíamos esperar siempre
eso, así que teníamos que practicar la forma difícil mientras estábamos en la
escuela.
Mi
niver de paciencia no lo estaba haciendo tan bien en esta espera, pero mi
frustración tenia que ver con mas que con mis ansias de acción.
Estaba
desesperada por probarme a mi misma, por arreglar las cosas por no haber
reaccionado cuando Stan nos atacó. No había tenido más visiones de Mason y había
decidido que lo que había visto realmente era inducido por la fatiga y el
estrés. Esp me hacia feliz porque esas eran razones mucho más aceptables que la
locura o la ineptitud.
Pero
ciertas cosas no me estaban haciendo feliz. Cuando Christian y yo nos reunimos
con Lissa después de clase, yo podía sentir preocupación y rabia irradiando de
ella. Era sólo el vínculo que me daba información. Aparentemente ella estaba
bien. Eddie y Christian, que estaban hablando sobre algo entre ellos, y no
notaron nada.
Yo
me acerque a ella y la abracé mientras caminábamos.
“Está
bien. Todo va a estar bien”. Yo sabía lo que la tenía tan molesta: Victor. Habíamos
decidido que Christian - A pensar de su decisión de “Hacerse cargo de las
cosas”- Probablemente no era la mejor elección para que lográramos entrar al
juicio de Victor. Asi que Lissa actuó como diplomática un día y muy
educadamente habló con Alberta sobre la posibilidad de que nosotros asistiéramos
como testigos. Alberta le había dicho, igualmente educada, que eso estaba fuera
de discusión.
“Creo
que si nosotros pudieramos explicarle las cosas - por qué es tan importante-
ellos nos dejarían ir” ella me murmuró a mi.
“Rose,
no puedo dormir... Yo sigo pensando en eso. Que pasará si el queda libre? Que
pasa si de verdad lo dejan libre?”
Su
voz tembló y habia en ella una antigua vulnerabilidad que no había visto
hace
mucho tiempo. Ese tipo de cosas usualmente hacian sonar mis campanas, pero esta
vez, me trajó una rara colección de recuerdos, del pasado, de cuando Lissa
dependía tanto de mi. Yo estaba feliz de ver lo fuerte que se habia vuelto y
quería estar segura de que continuara asi. Aprete mi brazo, dificil de hacer
mientras seguiamos caminando.
“El
no quedará libre”, dije como una fiera. “Vamos a ir a la corte. Me voy a
asegurar de eso. Tu sabes que nunca permitiría que te pasara nada”.
Ella
apoyó su cabeza en mi hombro, una pequeña sonrisa en su cara. “Eso es lo que
amo de ti. No tienes idea de como vas a lograr que vayamos a la corte, pero
estás dispuesta a hacerlo todo para hacerme sentir mejor”.
“está
funcionando?” “Si”
La
preocupación seguía en ella, pero su distracción disminuyó un poco sus efectos.
Además, a pesar de que ella se rio de mi osada promesa, mis palabras realmente
la habían reconfortado.
Desafortunadamente,
pronto nos dimos cuenta de que Lissa tenía otras razones para sentirse
frustrada. Ella estaba esperando que sus medicinas salieran de su sistema y le
permitieran acceder libremente a su magia. Estaba alli - Las dos podiamos
sentirlo- pero ella no podía tocarla. Pasaron tres días y nada habia cambiado
para ella. Lo sentía por ella, pero mi preocupación más grande era su estado
mental que hasta ahora estaba bien.
“No
se que pasa” se quejo ella. Casi habiamos llegado al área común. Lissa y
Christian tenían planes para ver una pelicula. Yo medio me pregutaba que tan
dificil sería para mi ver la película y seguir alerta. “parece que debería ser
capaz de hacer algo, pero aún no puedo. Estoy frenada”.
“Puede
que no sea tan malo” dije, alejandome de Lissa para observar el camino.
Ella
me dio una mirada lamentandose.
“Eres
tan paranoica. Crei que ese era mi trabajo” “Hey, cuidarte es mi trabajo”
“De
hecho, es mi trabajo” dijo Eddie, en una rara demostración de buen humor.
“Ninguno de los dos debería preocuparse” dijo ella “No a cerca de esto”
Christian deslizó su mano alrededor de su cintura. “Tu eres más impaciente que
Rose. Todo lo que tienes que hacer es-”
Fue
un déjà vu.
Stan
salió de un bosquecillo de pinos y atrapó a Lissa, envolviendo su brazo en su
toeso y acercandola a él. Mi cuerpo respondió inmediatamente, sin dudar nunca
mientras yo me apuraba a “salvarla”. El único problema fue que Eddie reacciono
inmediatamente también, y el estaba más cerca, lo que lo puso adelante de mi.
Yo circule alrededor, tratando de entrar en acción, pero la forma en que ellos
estaban peleando, hizo que yo no lograra ser parte efectiva de la batalla.
Eddie se acercó a Stan por un lado, furioso y eficiente, quitando su brazo de
Lissa con una fuerza lo suficientemente poderosa para arrancarselo. La
apariencia delgada de Eddie a menudo ocultaba lo musculoso que realmente era.
La mano de Stan alcanzo un lado de la cara de Eddie, clavandole las uñas, pero
fue suficiente para que Lissa pudiera quedar libre y correr para unirse a
Christian detrás de mi. Con ella fuera del camino, me movi hacia un lado,
esperando ayudarlo, pero no hubo necesidad. Sin fallar un poco, el alacanzó
a Stan y lo tiro al suelo. Medio segundo después, la estaca de práctica de
Eddie estaba sobre el corazón de Stan.
Stan se rió, genuinamente
complacido. “Buen trabajo, Castile” Eddie retiró su estaca y ayudó al
instructor a pararse.
Cuando pasó la acción, pude
ver que tan golpeada y morada estaba la cara de Stan. Los ataques para los
novatos podían tener un par de días de distancia, pero para nuestros guardianes
eran peleas diarias durante este ejercicio. Todos ellos estaban soportando
muchos abusos, pero ellos lo soportaban con gracia y buen humor.
“Gracias señor” dijo Eddie. El
se veia complacido pero no condesendiente. “Yo sería más fuerte y rápido si
fuera un Strigoi, por supuesto, pero lo juro, tu podrias haber alcanzado a uno
de ellos con tu velocidad”
Stan miró a Lissa. “Estás
bien?”
“Bien” dijo ella, con un
brillo en su cara. Podía sentir que ella de verdad habia disfrutado la emoción.
Su adrenalina estaba al máximo.
La sonrisa de Stan se
desvaneció cuando me miro a mi. “Y usted- usted que estaba haciendo?”
Yo lo mire, atónita con su
fuerte tono. Fue lo mismo que dijo la última vez. “Que quiere decir?” Exclamé.
“No me congele ni nada esta vez! Estaba lista para apoyarlo, buscando una
oportunidad para unirme a el”
“Si”, estuvo de acuerdo. “Ese
es exactamente el problema. Usted estaba tan ansiosa por hacer parte de la
pelea que se olvido de los dos Moroi que estaban detrás suyo. Ellos podrian
haber dejado de existir en lo que a usted le concierne. Usted estaba en campo
abierto y tenía que estar con ellos”
Di un pasa adelante y lo miré,
olvidandome de lo que era aporpiado. “Eso no es justo. De haber estado en el
mundo real najo el ataque de un Strigoi, usted no puede decirme que otro
guardian no se hubiera apresurado a hacer todo lo que pudiera para eliminar al
Strigoi tan rápido como fuera posible”.
“Usted probablemente tiene la
razón” dijo san. “Pero usted no estaba pensando en eliminarlo eficientemente.
Usted no considero dejar expuesto su Moroi. Usted estaba pensando en hacer algo
rápido para redimirse”
“Qu-Que? No le parece que esta
haciendo muchas suposiciones? Usted me esta calificando por lo que piensa que
fue mi motivación. Como puede estar seguro de lo que estoy pensando?” Ni yo
misma lo sabía la mitad del tiempo. “Instinto” Respondió el misteriosamente.
Tomo un pequeño cuaderno y escribio algunas notas en el. Entrecerré mis ojos,
deseando ver a través del cuaderno y descifrar lo que estaba escribiendo sobre
mi.
Cuando terminó, deslizo el
cuaderno de nuevo en su abrigo y se despidio de todos. “Nos vemos después”.
Lo vimos alejarse en el campo
nevado hacia el gimnasio donde entrenamos los dhampir. Mi boca estaba aún
abuerta y no pude decir una sola palabra al principio. Cuando iba a terminar
con estas personas? Estaba siendo reprobada una y otra vez por estúpidos
aspectos técnicos que no tenían nada que ver con mi desempeño en el mundo real.
“Eso nisiquiera fue justo.
Como puede juzgarme por lo que el cree que yo estaba pensando?”
Eddie se encogio de hombros
mientras continuamos nuestro viaje hacia los dormitorios. “El puede pensar lo
que quiera. Es nuestro instructor”. “Si, pero me va a dar otra mala nota! La
experiencia de campo no tiene sentido si no puede mostrarles la forma en que
nosotros pelearíamos contra un Strigoi real. No puedo creerlo. Soy
buena-realmente buena. Como diablos puedo estar reprobando esto?”
Nadie tenía una respuesta real
para eso, pero Lissa dijo incomoda, “Bueno... sin importar si fue justo o
injusto, el tiene razón sobre algo: Estuviste fantástico, Eddie”
Mire a Eddie y me sentu mal
por hacer que mi propio drama le robara atención a su triunfo. Estaba enojada,
realmente enojada- pero la equivocación de Stan era sólo mi problema.
La actuación de Eddie fué
brillante, y todos lo felicitaron tanto en el camino de vuelta que podía ver
como se sonrojaban sus mejillas. O tal vez era solo el frio. Como fuera, me
sentía feliz por el.
Nos sentamos en el lounge,
complacidos de que nadie más lo habia ocupado- y de que estaba cálido y
acogedor. Cada uno de los dormitorios tenia uno de estos enormes lounges, y
estaban llenos con peliculas y juegos y montones de cómodos sillones y sofás.
Estaban disponibles para los
estudiantes solo durante algunos periodos de tiempo. Los fines de semana
estaban abiertos todo el tiempo, pero durante la semana, ellos tenian horarios
limitados-supuestamente para animarnos a hacer nuestras tareas.
Eddie y yo revisamos la
habitación e hicimos un plan, entonces tomamos nuestras posiciones. Parada
contra la pared, observaba el sofá en el que Lissa y Christian estaban
acostados con una envidia considerable.
Pensé que la película me iba a
distraer de mi estado obligado de alerta, pero de hecho, fueron mis propios
sentimientos agitados los que mantuvieron mi mente girando. No podía creer que
Stan hubiera dicho lo que dijo. El incluso habia admitido que en el calor de la
batalla, cualquier guardián hubiera tratado de meterse en la pelea. Su
argumento sobre mis motivos ulteriores, sobre mi buscando la gloria eran
absurdos. Me pregunte si de verdad estaba a punto de fallar en esta experiencia
de campo. Seguramente, mientras aprobara, ellos no me alejarian de Lissa
después de la graduación.
Alberta y Dimitri habian
hablado de esto como si fuera tan solo un experimento para darnos a Lissa y a
mi un nuevo entrenamiento, pero de repente, una ansiosa y paranoica parte de mi
comenzo a dudar. Tal vez ellos querian ver que tan bien podia desenvolverse
ella con otros guardianes. Tal vez ellos estaban preocupados de que y fuera
buena protegiendola sólo a ella y no a otros Moroi - Yo deje morir a Mason
después de todo, verdad? Tal vez la prueba real aqui era si yo tenia que ser
reemplazada. Después de todo, quiern era yo realmente? Una novata cualquiera.
Ella es la princesa Dragomir. Ella siempre tendrá protección - y esa protección
no tenia por qué venir de mi. El vinculo era irrelevante su al final probaban
que yo era incompetente.
La entrada de Adrian puso mi
paranoia en espera. El se deslozo en la habitación oscura, guiñando un ojo
mientras se sentaba en un sillón cerca a mi. Ya habia anticipado que era
cuestión de tiempo antes de que el apareciera. Creo que nosotros eramos su
único entretenimiento en la escuela. O tal vez no, a juzgar por el fuerte olor
a alcohol que lo rodeaba.
“Estas sobrio? Le pregunté
cuando la pelicula terminó.
”Lo suficientemente sobrio.
Que han estado haciendo ustedes?”
Adrian no habia visitado mis
sueños desde la noche del jardin. También habia detenido en cierto modo su
coqueteo descarado conmigo.
La mayoria de sus visitas eran
ahora para trabajar con Lissa o para escapar de su aburrimiento.
Le contamos de nuestro
encuentro con Stan, reviviendo la valentia de Eddie y dejando a un lado mi baja
calificación.
“Buen trabajo” dijo Adrian.
“Parece que te ganaste una herida de guerra también”. El señalo un lado de la
cara de Eddie donde las rojas marcas de las uñas de Stan brillaron para
nosotros.
Eddie toco con cuidado su
mejilla. “Apenas lo siento”
Lissa se inclino hacia
adelante estudiandolo. “Tu te hiciste eso protegiendome”. “Yo me hice eso
tratando de aprobar mi experiencia de campo” el bromeó. “No te preocupes por
eso”
Y ahi fue cuando paso. Lo vi
alcanzarla. Esa compasión y la urgencia innegable de ayudar a otros que tan a
menudo la invadian. Ella no soportaba ver dolor, ella no podia soportar verlo
cuando sabia que podia hacer algi. Sentí el poder creciendo en ella, un
glorioso sentimiento que hacia mis pulgares temblar. Estaba experimentandolo de
la misma forma que ella. Era fuego y dicha. Intoxicante. Ella se estiró y toco
la cara de Eddie... y las marcas desaparecieron.
Ella dejo caer su mano, y la
euforia del espiritu se desvaneció de las dos. “hijo de puta” dijo Adrian. “Tu
no estabas mintiendo a cerca de eso” El miró la mejilla de Eddie. “No quedo una
maldita marca de su herida”.
Lissa se paró y se hundió de
nuevo en el sofá- Apoyo su cabeza y cerró sus ojos. “Lo hice, aún puedo
hacerlo”.
“Claro que puedes” dijo
Adrian. “Ahora tienes que enseñarme a hacerlo”. Ella abrió sus ojos. “No es tan
fácil”
“Oh, ahora veo” dijo el en un
tono exagerado. “Tu me persigues como loca para que te enseñe a ver auras y a
caminar en sueños, pero ahora no revelas tus propios secretos”.
“No es un no lo haré” Ella
respondió. “Es un no puedo”.
“Bueno prima, trata”. De
repente se rastrillo sus propias uñas por su mano y le señaló su propia sangre.
“Jesucristo!” grite yo. “Estas
demente?” A quien estaba preguntandole, por supuesto que lo está.
Lissa se acercó y sostuvo su
mano, y justo como antes, ella sano su piel. El júbilo la lleno, pero mi estado
de ánimo de repente cambio sin ninguna causa real.
Ellos dos comenzaron una
discusión que yo no entendía, usando términos mágicos estandar al mismo tiempo
que otros términos que estaba bastante segura de que habian inventado ellos
mismos.
A juzgar por la cara de
Christian, el tampoco entendia mucho, y pronto quedo claro que Adrian y Lissa
nos habian olvidado, ocupados en resolver el misterio del espiritu.
Christian finalmente se paró,
viendose aburrido. “Vamos Rose, si de verdad quisiera escuchar esto, estaría en
clase. Tengo hambre”
Lissa lo miro. “La cena es en
una hora y media”.
“Alimentador” dijo el, “No he
tomado sangre hoy”.
El le dio un beso en la
mejilla y se fue. Yo segui detrás de el. Habia comenzado a nevar de nuevo y me
quede mirando fijamente los copos caer alrededor nuestro. Cuando comenzó a
nevar en Diciembre, me habia emocionado. Ahora, esta csa blanca se estaba
poniendo aburrida y vieja. A pesar de todo, como habia pasado unas noches
atrás, estar afuera en ese clima mejoro mi mal humor un poco, el aire frio
medio me saco de el. Con cada paso, podía sentir como me calmaba. Un
“alimentador” es como llamamos a los humanos que accedian voluntariamente a ser
fuentes regulares de sangre para los Moroi. Diferentes a los Strigou, quienes
asesinan a las victimas de las que toman la sangre, los Moroi sólo toman
pequeñas cantidades cada día y nunca matan a sus donantes. Estos humanos viven
por el susbidón que obtienen de las mordidas de vampiros y parecen
perfectamente felices de pasar sus vidas separados de la sociedad humana
normal. Era raro pero necesario para los Moroi. La escuela usualmente tenia un
alimentador o dos en los dormitorios Moroi para las horas de la noche, pero la
mayor parte del día los estudiantes tienen que ir a las áreas comunes para alimentarse.
Mientras continuaba caminando,
observando árboles blancos, cercas blancas y caminos blancos, otra cosa blanca
en el paisaje captó mi atención. Bueno, no era exactamente blanco. Era algo
pálido, algo descolorido.
Me detuve abruptamente y sentí
mis ojos abrirse totalmente. Mason estaba del otro lado del patio, casi
mezclandose con un árbol y un poste. El señaló hacia la parte de atrás del
campus. Yo mire hacia esa dirección, pero no tenia ni idea de que estaba
mirando.
Girando de nuevo hacia el,
solo pude mirarlo, el miedo retorciendome por dentro.
Una mano helada toco el borde
de mi cuello, y yo giré asustada. Era Christian. “Que pasa?” Preguntó.
Yo mire de nuevo al lugar
donde había visto a Mason. Se habia marchado, por supuesto. Yo apreté mis ojos
por un momento y respiré. Entonces, mirando de nuevo a Christian, seguí
caminando y dije, “Nada”.
Christian normalmente tenía
alguna retahila de comentarios cuando estabamos juntos, pero se quedo en
silencio mientras terminamos nuestro recorrido. Yo estaba consumida en mis
propios pensamientos y preocupaciones sobre Mason, asi que tampoco tenía mucho
que decir. Esta visión apenas habia durado unos cuantos segundos. Considerando
lo dificil que era ver algo alli afuera, parecia más probable que el hubiera
sido un truco de mis ojos, verdad? Traté de convencerme de esto durante el
resto del camino. Cuando entramos a la sala, lejos del frio, finalmente me di
cuenta de que algo andaba mal con Christian. “Cual es el problema” Pregunte,
tratando de no pensar en Mason.
“Estás bien?” “Si” dijo el.
“La forma en que lo dijiste
solo prueba que no estás bien”
El me ignoro mientras
entrabamos a la habiración de los alimentadores. Estaba más lleno de lo que
esperaba y la mitad de los pequeños cubiculos en los que se sentaban los
alimentadores estaban llenos con Motios. Brandon Lazar era uno de ellos.
Mientras el se alimentaba, le eche un vistazo a un moretón casi curado en su
mejilla y recorde que nunca habia descubierto quien lo había golpeado.
Christian se anoto en la lista con el Moroi de la entrada y entonces se quedo
en el área de espera mientras era llamado. Yo revolví mi cerebro, tratando de
encontrar la verdadera razón del mal humor de Christian.
“Cual es el problema? No te
gustó la pelicula?” No respondió.
“Asqueado por la
auto.mutilación de Adrian?” Hacerle la vida imposible a Christian era un placer
culposo. Podría hacer esto toda la noche. Ninguna respuesta.
“Tu estas - oh”
Entonces me di cuenta. Estaba
sorprendida por no haberlo notado antes. “Te molesta que Lissa quiera hablar de
su magia con Adrian?”
El se encogio de hombros, lo
que me dijo todo lo que necesitaba saber. “Vamos, a ella no le gusta la magia
más de lo que le gustas tu. Es solo esta cosa con ella, tu sabes? Ella paso
todos estos años pensando que no podía hacer magia real, y entonces se dio
cuenta de que podia- excepto que era este tipo de magia loco y totalmente
impredecible. Ella está tratando de comprenderlo.”
“Lo se” dijo el
hermeticamente, mirando el gran salón sin enfocar realmente nada. “Ese no es el
problema”
“Entonces porque...” Deje que
las palabras pararan mientras otra revelación me llegó. “Estás celoso de
Adrian”.
Christian enfocó sus ojos azul
hielo en mi, y me di cuenta de que habia adivinado. “No estoy celoso, sólo
estoy-”
“-sintiendote inseguro por el
hecho de que tu novia esta pasando mucho tiempo con un chico millonario y
razonablemente apuesto a quien ella le podría gustar. O, como nos gusta
llamarlo, estás celoso”
El desvio su mirada,
claramente disgustado. “La luna de miel se ha terminado para nosotros, Rose.
Maldición, por qué se esta tardando tanto esta gente?” “Mira” le dije,
cambiando mi posición. Me dolían los pies después de estar de pie tanto tiempo.
“No escuchaste mi discurso romántico del otro día a cerca de estar en el
corazón de Lissa? ella está loca por ti. Eres el único al que quiere, y creéme,
yo puedo decirlo con 100 por ciento de seguridad. Si hubiera alguien más, yo lo
sabría”
Una sonrisa se dibujo en sus
labios. “Tu eres su mejor amiga. Podrías estar ocultandolo por ella”.
Yo tosí. “No si ella estuviera
con Adrian. Te lo aseguro, ella no tiene ningún interés en el, al menos no
romántico, gracias a dios”
“Sin embargo el puede ser
persuasivo. El sabe manejar su compulsión”.
“El no está usandola en ella.
Ni siquiera se si puede - creo que ellos se cancelan entre ellos. Además, no
has estado prestando atención? Yo soy el desafortunado objeto de la atención de
Adrian”
“De verdad?” pregunto
Christian, claramente sorprendido. Los chicos siempre son tan descuidados en
este tipo de cosas. “Yo se que el coquetea-” . “Y se presenta sin ser invitado
en mis sueños. Y como no puedo escaparme, esto le da a el la perfecta
oportunidad de torturarme con su supuesto encanto y su intento de ser
romántico.”
El se tornó sospechoso. “El se
presenta en los sueños de Lissa también”. Mierda. No debería haber mencionado
los sueños. que habia dicho Adrian?.
“Esas son visitas educativas.
No creo que tengas de que preocuparte”. “La gente no se asombraría si ella
llegara a una fiesta con Adrian”
“Ah” dije yo. “Asi que de eso
se trata realmente. Piensas que tu la vas a hacer quedar mal?”
“No soy tan bueno... en ese
tipo de cosas sociales” admitió el en una extraña demostración de
vulnerabilidad. “Y creo que Adrian tiene una mejor reputación que yo”
“Estás bromeando?”
“Vamos Rose. Beber y fumar ni
siquiera pueden competir con el hecho de que la gente piense que te vas a
convertir en Strigoi. Yo vi la forma en que todos actuaban cuando ella me llevo
a las cenas y demás en el club de sky. Soy una carga. Ella es la única
representante de su familia. Ella va a pasar el resto de su vida involucrada en
la política, tratando de quedar bien con la gente. Adrian podría hacer mucho
más por ella de lo que yo puedo”.
Me resistí a la urgencia de
sacudir literalmente su cabeza. “Puedo ver a lo que te refieres, pero hay una
falla en tu lógica hermética. Nada está pasando entre ella y Adrian”
El miro hacia otra parte y no
dijo nada más. Yo sospechaba que sus sentimientos iban más allá del hecho de
que ella estuviera con otro chico. Como el mismo habia admitido, el tenía todo
un enredo de inseguridades sobre Lissa. Estar con ella habia hecho maravillas
con su actitud y su vida social, pero al final del día, el aún tenía problemas
por venir de una familia “manchada”. El aún se preocupaba de no ser lo
suficientemente bueno para ella.
“Rose tiene razon” dijo una
voz no invitada detrás de nosotros. Preparando mi mejor mirada, me voltee para
encarar a Jesse.
Naturalmente, Ralf estaba
cerca, El novato asignado de Jesse, Dean, se quedo cerca vigilando la pierta.
Ellos aparentemente tenían una relación más formal. Jesse y Ralf no habian
estado en la fila cuando nosotros llegamos, pero aparentemente vagaron por ahi
los suficiente para escuchar nuestra conversación. “Tu aún perteneces a la
realeza. Tu tienes todo el derecho de estar con ella.”
“Wow, hablando de cambiar de
parecer” dije yo. “No eran ustedes los que estaban hablando el otro día de como
Christian se iba a convertir en Strigoi en cualquier momento? Yo cuidaría mi
cuello si fuera ustedes. El parece peligroso”. Jesse se encogió de hombros.
“Hey, tu dijiste que el estaba limpio, y si alguien sabe de Strigoi eres tu.
Además, estamos comenzando a pensar que la naturaleza rebelde de Ozera es algo
bueno”-
Le di una mirada sospechosa,
asumiendo que había algún truco ahí. Aún asi, el se veia sincero, como si de
verdad estuviera convencido de que Christian era seguro.
“Gracias” dijo Christian, una
ligera burla curveando sus labios. “Ahora que me han perdonado a mi y a mi
familia, fianlmente puedo seguir con mi vida. Es lo único que me ha estado
deteniendo.”
“Estoy hablando en serio” dijo
Jesse. “Los Ozeras han estado callados ultimamente, pero solían ser una de las
familias más fuertes. Podrían serlo de nuevo-especialmente tu. A ti no te da
miedo hacer cosas que supuestamente no deberias. A Nosotros tampoco. Si tu
superas toda tu mierda antisocial, podrías hacer los amigos correctos y llegar
muy lejos. Tal vez asi dejarías de preocuparte tanto por Lissa”.
Christian y yo intercambiamos
miradas. “En que se están metiendo?” Preguntó el.
Jesse sonrió y nos miró a
ambos con recelo. “Algunos de nosotros hemos estado reuniendonos. Hemos formado
una especie de grupo, una mejor manera de que nosotros, los de las mejores
familias, nos mantengamos unidos, sabes? Las cosas han estado un poco locas,
con esos ataques de Strigois el mes pasado y la gente no sabe que hacer al
respecto. Además hay rumores de que quieren hacernos pelear y encontrar nuevas
formas de ayudarles a los guardianes” El lo dijo con una mueca, y yo me
enfurecí al escucharlo hablar de los guardianes como objetos. “Demasiados
plebeyos están tratando de hacerse cargo”
“Por qué es eso un problema si
sus ideas son buenas?” Demandé yo.
“Sus ideas no son buenas.
Ellos no saben cual es su lugar. Algunos de nosotros hemos comenzado a pensar
en formas de protegernos entre nosotros y a cuidar de los demás. Después de
todo, somos nosotros los que necesitamos continuar tomando las desiciones, no
los dhampirs ni ningún otro Moroi. Nosotros somos la élite. Los mejores. Unete
a nosotros, hay muchas cosas que podríamos hacer para ayudarte con Lissa”.
No lo pude evitar. Me reí.
Christian simplemente lo miró asqueado.
“Retiro lo que dije antes” les
dijo. “Esto es lo que he estado esperando toda mi vida. Una invitación para
unirme a su club de la casita del árbol”.
Ralf, grande y amenazador, dio
un paso adelante. “No te burles de nosotros, esto es serio”.
Christian suspiro. “Entonces
no se burlen de mi. Si realmente creen que quiero pasar mi tiempo con ustedes y
tratar de hacer las cosas aún mejores para los Moroi, que ya son lo
suficientemente mimados y egoistas, entonces ustedes son más estúpidos de lo que
pense que era. Y eso era bastante estúpidi.•
Rabia y verguenza llenaron las
caras de Jesse y de Ralf, pero afortunadamente en ese momento llamaron a
Christian. El se veia considerablemente más animado cuando caminamos a través
de la habitación.
Nada como un enfrentamiento
con dos imbeciles para hacerte sentir mejor a cerca de tu vida amorosa.
La alimentadora asignada para
Christian esta noche era una mujer llamada Alice, quien era la mas vieja del
campus.
La mayoría de los Moroi
preferian donantes jóvenes, pero Christian, siendo la persona retorcida que
era, la preferia a ella porque estaba casi senil. Ella no estaba aún en sus
sesentas, pero demasiadas endorfinas de mordidas de vampiro en su vida la
habian afectado permanentemente.
”Rose” dijo ella, centrando
sus embelezados ojos azules en mi. “Usualmente no estas con Christian. Has
peleado cono Vasilisia?”
“Nop” dije “Sólo me gane un
cambio de escenario” . “Escenario” murmuró ella, mirando hacia una ventana
cercana.
Los Moroi mantenian las
ventanas oscuras para bloquear la luz, y yo dudaba mucho que un humano pudiera
ver algo. “El escenario está siempre cambiando. Te has dado cuenta de eso?”
“No el nuestro” dijo
Christian, sentandose a su lado. “Esa nieve no se va a ir a ninguna parte. No
por unos cuantos meses”.
Ella suspiro y le dio una
mirada impaciente. “No estaba hablando del paisaje”. Christian me dio una sonrisa
satisfecha, entonces se doblo y hundió sis dientes en su cuello. Su expresión
se desvanecio, junto a su charla del escenario o lo que fuera que quisiera
decir mientras el bebia de ella. Yo he vivido tanto tiempo entre vampiros que
ni si quiera pienso en sus colmillos la mitad del tiempo. La mayoría de los
Moroi eran muy buenos escondiendolos. Era solo en momentos como este que yo
recordaba el verdadero poder que tenía un vampiro. Usualmente, cuando veia a un
vampiro alimentarse, recordaba cuando Lissa y yo huimos de la Academia, y yo la
deje alimentarse de mi. Nunca llegue a alcanzar el loco nivel de adicción de un
alimentador, pero disfrute el breve subidón. Solía desearlo de una forma que
nunca podría admitirle a nadie. En nuestro mundo sólo los humanos ofrecen su
sangre. Los dhampirs que lo hacian eran considerados bajos y humillados.
Ahora, cuando veia un vampiro
alimentarse, no pensaba en lo bien que se sentía. En lugar de eso volvía a esa
habitación en Spokane, donde Isaiah, nuestro captor Strigoi, se habia
alimentado de Eddie. Eddie habia sufrido terriblemente, y yo no pude hacer nada
más que permanecer ahi y observar. Asqueada, deje de mirar a Christian y a
Alice.
Cuando dejamos la habitación
de los alimentadores, Christian se veia más brillante y animado. “El fin de
semana está aqui Rose. No más clases, y tu tienes tu día libre”
“No”, dije yo, casi lo habia
olvidado. Maldición. Por qué tenia que habermelo recordado? Casi estaba
comenzando a sentirme mejor después del incidente con Stan.
Suspiré. “Tengo servicio comunitario”.
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